Close Menu

¿Por qué es importante hablar sobre el duelo por pérdida de mascotas?

Casi nadie habla del duelo por la muerte del animal de compañía.

En general, se tiene la creencia de que ante la pérdida de un animal de compañía no es necesario que el doliente acuda a un profesional en salud mental, se considera que es un dolor vago y de rápida superación. Contrario a lo que se cree en la práctica clínica se puede encontrar un porcentaje significativo de personas que atraviesan un duelo complicado con implicaciones físicas y psicológicas producto de duelos no resueltos por pérdida de animales de compañía.

La muerte en general no está bien vista y en nuestra sociedad la muerte de los animales es algo que no tiene relevancia en cuanto a la importancia del vínculo afectivo humano-animal. No se considera necesario acompañar al doliente, escucharlo cuando narra sobre la enfermedad o muerte del animal, no se le motiva a llorar o a realizar algún tipo de ritual que le permita mitigar el dolor que siente producto del vació que le deja la ausencia de su mascota.

En el seno de la familia en la mayoría de los casos el tema de la muerte no se habla hasta que llega el momento de tomar decisiones y en el peor de los casos, tampoco hay conversaciones post mortem. A pesar de que se tiene la certeza de que los animales viven menos años las personas celebran tenerlos y atenderlos, se omite el tema de la ausencia y no se preparan para realizar el duelo anticipatorio (del cual hablaremos en otra publicación) ni se está preparado para enfrentar el momento de la despedida.

Pasar por el duelo es un proceso que requiere de apoyo familiar y social, verbalizar, llorar, compartir la experiencia va a ser fundamental para la resolución de este, sin embargo, aunque la mascota pertenezca a una familia a donde hay varios integrantes, no siempre en el seno familiar se cuenta con el apoyo emocional que se necesita para sobrellevar las etapas emocionales que implica el proceso de este. En algunas ocasiones la persona que ha tenido el vínculo afectivo más cercano con el animal es forzado a estar bien enseguida, a distraerse, a deshacerse de los juguetes y pertenencias de la mascota, a evitar el contacto con su dolor provocando así que el proceso natural del duelo se complique debido a la inhibición de la expresión de las emociones.

Ante estas situaciones, es recomendable contar con un espacio a donde se le permita al doliente poder hablar, contar, recordar, llorar y reubicar a su mascota fallecida en su vida emocional para evitar a futuro complicaciones que se podrían manifestar en otras áreas de su vida por el temor a amar, a la pérdida, al abandono e incluso la resistencia a volver a tener otra mascota.

Al hablar de este tipo de duelo es importante que reconozcamos que el duelo en sí mismo no es una enfermedad, es un proceso natural de recuperación emocional ante la pérdida, lo que lo hace complicado es el inadecuado manejo de este, en estos casos la intervención terapéutica eficaz disminuye la tristeza, la desesperanza, síntomas ansiosos, sentimientos de culpa, de soledad e ideas irracionales alrededor de la muerte del animal amado. La intervención que haga el profesional en cualquiera de las fases del proceso del duelo va a influir directamente en la evolución y resolución posterior de mismo.

Respondiendo a la pregunta inicial, hablar sobre el duelo por pérdida de animales de compañía ayuda a desenmascarar un tema tabú y nos permite comprender que la elaboración del duelo resulta fundamental para una buena salud física, emocional y psicológica en las personas de todas las edades.

Oreana Guerrero Gamboa
Psicóloga
Duelo Pets C.R.

“El dolor es real y la adecuada elaboración del duelo es un proceso de sanación en sí mismo” OGG

Comparte este artículo

Share on facebook
Facebook
Share on whatsapp
WhatsApp
Share on linkedin
LinkedIn
Open chat