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Nuestra mascota está enferma y hay niños en casa ¿Qué les digo?

Tratar de evitarles el sufrimiento a los niños dificulta la resolución adecuada del duelo.

Las pérdidas son experiencias universales, dolorosas pero necesarias a lo largo de la vida para crecer. Existen diferentes tipos de pérdidas, por ejemplo, las obvias como la muerte de personas, ruptura de relaciones, las no tan obvias como la pérdida de empleo o salud y las pérdidas por edad como la belleza, juventud y en especial la pérdida de las mascotas .

Cuando se tienen mascotas en casa y por edad o enfermedad se está ante la pérdida de ellas es importante realizar algunas acciones que le permitirán a los pequeños transitar mejor por el duelo. La madurez emocional y cognitiva de los niños depende de la edad en la que se encuentra, sin embargo, vamos a ver algunas recomendaciones generales:

1. No es recomendable apartar a los niños de la situación en casa y de las citas al veterinario, por el contrario, es conveniente hablar con los niños y que participen de las decisiones familiares.

2. Acompañarle en el duelo no significa apartarle de la realidad que están viviendo con la idea de que no sufra, por lo que se les debe explicar de forma sencilla lo que pasa, no por medio de explicaciones fantásticas e irreales, es conveniente informar a los niños de lo que va pasando de manera natural para irlo preparando.

3. Tratar de evitarles el sufrimiento con conductas de sobreprotección dificultan la resolución del duelo, por el contrario, es conveniente hacerlos partícipes de alguna manera del cuidado de la mascota, por ejemplo, que estén pendientes de que no les falte la cobija, agua limpia o de la hora del medicamento.

4. Se le debe permitir estar en el momento de la muerte de la mascota para que así puedan ver la muerte como algo real, así se les hace más fácil hacerse de la idea de que se irá para siempre. Se le debe motivar para despedirse de la mascota. Es importante permitirles participar de los ritos funerarios y que sepan que va a pasar con el cuerpo.

5. Se debe usar sin reparo la palabra muerte, nunca es sano decir que la mascota “se durmió” porque podrían aparecer posteriormente dificultades para conciliar el sueño y generarse trastornos.

6. Tampoco se le debe decir que la mascota se fue de viaje porque le puede generar temor de ser abandonado por las personas queridas al tener la fantasía de que no van a regresar a casa. La pérdida del animal de compañía genera en los pequeños de la casa sentimientos propios del proceso de duelo, por ejemplo, dolor, tristeza y llanto. Pero hay algunas reacciones a las que hay que ponerle atención como lo son, que el pequeño se sienta solo, temeroso, vacío, desesperado, pesimista, irritable, culpable, también podría presentar perdida de concentración en la escuela, desesperanza, aislamiento, trastornos del sueño o alimenticios. Aunque las emociones son normales durante o después de la perdida, si la familia nota que son muy intensas y le están afectando su vida cotidiana lo recomendable es llevarlo a un especialista para trabajar su duelo.

Por último, recordemos que el duelo por perdida de animales de compañía no siempre es reconocido y validado por lo cual en el proceso se anestesian los sentimientos y no se logra ser empáticos con la tristeza, por esta razón los motivamos a sensibilizarse con la experiencia de tristeza que viven los chiquitines de la casa.

Oreana Guerrero Gamboa
Duelo Pets CR
Psicóloga
PNL – Coach

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